Haz Vértigo tu página inicio
  NADA PERSONAL HISTORIAS DEL PODER JAQUE MATE VOCES PARA EL BRONCE TIEMPOS MODERNOS LETRERÍO
  FOTOGALERIA       VIDEOGALERIA
 
HOME
HUMOR 
COLUMNISTAS 
CULTURA 
SOCIEDAD 
NEGOCIOS 
 

SUSCRIPCIONES
ANTERIORES

La horda



Francisca Yolin
fyolin@gmail.com



El cine de zombies es uno de los subgéneros de terror más emblemáticos y, sin duda, de los que tienen más seguidores (y agradecidos estemos de que su falta de glamour y seudo romanticismo hagan casi imposible que llegue a convertirse en un nuevo Twilight). Además, es uno de los géneros más "tradicionalistas" en sus formas: todas las películas de zombies se asemejan y eso no parece aminorar su encanto.
Su director más reconocido, George A. Romero, construyó la imagen del muerto viviente que camina lento, hambriento por el cerebro de los humanos, usando sus filmes para crear una crítica a la sociedad estadunidense. El italiano Lucio Fulci, por otro lado, se alejó del contenido y se dedicó al gore y el terror por el terror. Esas se convirtieron en las dos tendencias más claras del cine de zombies.
Hace casi diez años, el director británico Danny Boyle provocó polémica en los círculos especializados: sus zombies eran humanos infectados por un virus y, sobre todo, corrían. "¡Oh, terror!", exclamaron los aficionados ortodoxos.
Ahora en los cines podemos ver La horda (La Horde, 2008), entrega francesa del género, que se acerca a los mares de sangre de Fulci con la velocidad de Boyle.
Su premisa es interesante: en el París actual, policías de dudosa reputación van a vengarse de un grupo de mafiosos nigerianos. Parece una guerra de pandillas, cuando una horda de zombies llega a atacarlos. Nuestros "héroes" deben enfrentarse a ellos, incluso uniendo fuerzas muy a su pesar.
Novedoso giro
Los realizadores primerizos Yannick Dahan y Benjamin Rocher cumplen con todas las normas del género (excepto por eso de que sus monstruos no arrastran los pies): violencia caótica y arbitraria, un grupo de gente que se ve aislada ante el ataque y, como buen filme apocalíptico, una epidemia de origen desconocido.
La sangre y la violencia abundan (demasiado, podrían decir algunos); a veces sólo se escucha una sinfonía de gritos y el ritmo es incansable.
Las críticas pueden ser muy variadas. Las malas apuntan, con razón, que es muy caótica, superficial e incluso incoherente en su propia lógica. Pero esto es lo que ocurre: si lo evaluamos dentro de su género, el filme funciona muy bien. Es cierto que pudo explotar más la crítica social de la que da indicios (la multiculturalidad de la Francia de hoy, el poscolonialismo vivido desde la crueldad y la violencia, etcétera), cosa que lo pudo haber convertido en un nuevo clásico, pero apenas queda en una idea.
Sin embargo, con su buena realización y su historia amoral, le da un novedoso giro y para quienes gustan del cine de terror sangriento y divertido este filme es más que recomendable.

08:11:Choca patrulla contra negocio en Viaducto
08:10:Aumenta desfogue en presas de Tabasco
18:11:Diálogo entre fuerzas políticas
18:07:Rescatan a 180 indocumentados
18:06:Mayores recursos para fortalecer a México<
18:04:Exposición cultural en San Lázaro
18:02:Urge Cofepris a cumplir la ley antitabaco
17:51:Presentan programa alternativo de educació
17:43:Mayor ingreso incrementa el bienestar emocional
17:40:Más recursos para la educación
Ver mas