| HOME | | HUMOR | | | | COLUMNISTAS | | | | CULTURA | | | | SOCIEDAD | | | | NEGOCIOS | | | | |
|
|
|
|
Mina de Acosta, en Real del Monte
Yolanda Trejo ytrejo.paseo@gmail.com
Las maravillas del estado de Hidalgo son incontables, tanto en elementos culturales como en naturaleza: la entidad ha ganado fama por su corredor turístico de parques acuáticos y balnearios; cuenta con la zona arqueológica de Tula, espléndidos conventos agustinos como Actopan e Ixmiquilpan que datan del siglo XVI y conservan pinturas murales relacionadas con el tema de la evangelización; templos que se construyeron en el más puro estilo barroco, como los del Centro Histórico de Huichapan, y otros de gran religiosidad, como el santuario de Mapethé, en la parte alta de una montaña; y son famosas las festividades que se organizan en honor del Señor Santiago (Santiago apóstol) en Tecozautla y en Santiago de Anaya. Además, ofrece artesanías elaboradas por manos indígenas (especialmente otomíes) y mestizas. Hidalgo cuenta con dos municipios reconocidos como Pueblos Mágicos: Huasca y Real del Monte. La historia de ambos está estrechamente ligada al desarrollo de la minería. Le sugiero hacer un recorrido que incluya los siguientes lugares: Museo de Minería Asociación Civil, en el Centro Histórico de Pachuca (capital de la entidad); la mina de Acosta; y el museo de Medicina Laboral (en Real del Monte). Entre los atractivos de Real del Monte encontrará diversos objetos que formaron parte de la vida cotidiana de los mineros. También podrá disfrutar de los pastes tradicionales y los platillos típicos de la cocina mexicana. Primero Pachuca De la Ciudad de México a la capital hidalguense se llega en aproximadamente hora y media, en transporte público. El museo de Minería se encuentra en el centro de Pachuca, en Mina No. 110. Se han habilitado varias salas de exposición permanente para presentar un panorama histórico del Distrito Minero de Real del Monte y Pachuca. Se conservan maquinaria de época y una colección de piedras y materiales extraídos de las minas. Existe además un archivo histórico y hemeroteca especializados en minería, biblioteca y fototeca. El pago le da derecho a visitar la mina de Acosta y el museo de Medicina Laboral. Mina de Acosta Real del Monte se ubica a casi 20 minutos de Pachuca. El trayecto es interesante en cuanto a paisaje: fincas, haciendas y casas rurales. La vivienda típica conserva sus techos de lámina. Conforme se llega a Real del Monte, se advierte la traza irregular, propia de los antiguos reales de minas. Mina de Acosta se encuentra al noreste del poblado, en el Camino Real a Guerrero (en el barrio de San José de Acosta). Está abierta de miércoles a domingo; hay servicio de guías locales. El punto de inicio de los recorridos es la calesa, especie de elevador que utilizaban los mineros para entrar o salir de la mina. La comunicación de la calesa con los diferentes niveles se hacía por medio de una campana eléctrica, utilizando un código de toques. El tiro de la mina tiene una profundidad de 450 metros. También se conserva el taller o fragua donde se reparaban las herramientas. Desde este sitio se puede apreciar un gran patio que resguarda una interesante colección de autos y grandes máquinas importados de otros países: Bélgica, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos, principalmente. Trayectoria La historia de la mina se remonta a 1727, cuando Thomas Antonio de Navarrete denunció formalmente su existencia. En el siglo XVIII la extracción del mineral se realizaba por medio de malacates que eran accionados por fuerza animal. Una vez lograda la Independencia, México buscó la inversión extranjera. Así, en 1824 llegó un grupo de empresarios ingleses que impulsó el trabajo en la mina de Acosta. Si bien en Real del Monte encontraron vetas de plata, también tuvieron que enfrentar el problema de las inundaciones, derrumbes y bajas temperaturas. Una de las grandes contribuciones de esta etapa fue la introducción de máquinas de vapor. También llegaron costumbres como la elaboración de pastes y el gusto por el futbol y el tenis. Ante el elevado costo para extraer los minerales y desaguar los túneles, la mina fue vendida a un grupo de empresarios mexicanos. Estos aprovecharon la infraestructura creada por los ingleses e importaron maquinaria de Inglaterra y Bélgica, principalmente. A lo largo del siglo XX, tanto ingleses como mexicanos desarrollaron la minería, transformaron el paisaje, experimentaron nuevas técnicas de extracción y desagüe y crearon una infraestructura arquitectónica. Fue una etapa de grandes progresos gracias a la introducción de la electricidad y al túnel que se hizo para comunicar las minas de Real del Monte con las de Pachuca. También hubo inversión de empresarios norteamericanos. Entre 1930 y 1940, la mina de Acosta llegó a ser una de las más productivas del mundo. Finalmente concluyó sus actividades en la década de los ochenta (1983). Hoy está habilitada como museo. Para ahondar en su historia le recomiendo el libro Museo de sitio mina de Acosta, editado por el Archivo Histórico y Museo de Minería Asociación Civil. Caminos de ayer El museo cuenta con espacios interesantes, como La casa del malacate, donde se conserva una máquina eléctrica que permitía jalar la calesa. Está asegurada con cables de acero trenzado, tiene frenos y palancas que regulan la velocidad de los cables. El malacatero empleaba una chicharra para comunicarse con el encargado de la calesa y un teléfono para llamar al túnel principal. El área de secado es el sitio donde los mineros secaban su cuerpo y ropa. En algunos lugares el agua de la mina llegaba a cubrir por completo el cuerpo del trabajador y la oscuridad era absoluta. Hay camisas y cascos (protección contra los golpes y como aislante); se conservan fotografías de finales del siglo XIX. Entre las imágenes llaman la atención los escalafandristas o rescatistas de la gente que resultaba intoxicada. Para sacar a los afectados se utilizaba una camilla vertical. El socavón La entrada a la mina se realiza por un túnel horizontal que tiene salida a la superficie y se conecta con la mina La Dificultad. Durante el recorrido se va de los 450 a los 120 metros de altura. El túnel está acondicionado para el turismo; cuenta con sistema de iluminación; el camino es plano. Se sabe que existen túneles tan amplios como el patio donde se encuentra la maquinaria antigua y otros muy reducidos, que obligan a entrar arrastrándose. En el trayecto se han colocado apoyos museográficos que consisten en reproducciones fotográficas a tamaño natural, con imágenes de los trabajadores en el interior de la mina. Así aparecen trabajadores del siglo XIX y perforistas de 1915. En las imágenes se advierte la existencia o ausencia de equipo de protección, dependiendo de la época, el uso de perforadoras neumáticas y lámparas de carburo. En etapas más recientes se utilizó un taladro especial, que funcionaba con aire y agua para atrapar el polvo. Quedan evidencias del trabajo realizado con golpes de barreta y del uso de dinamita que dejaba a los mineros unos cuantos minutos para ponerse a salvo de la detonación. Era común el trabajo de los niños en la colocación de estructuras interiores. Asimismo, el uso de escaleras de muesca o mono, de ocho o nueve metros de altura, que permitían subir cargas hasta de 50 kilos de material. En muchos casos los troncos no soportaban la carga y se rompían. Otros elementos de interés son los carros que se usaban para transportar y sacar la piedra, y los baños movibles que contaban con personal para su limpieza y desinfección. El oro en su estado natural presenta un color que va del rosa al rojo, en tanto la plata tiene un color oscuro (casi negro), que aparece en la roca en forma de venas o guías. Además de estos minerales preciosos hay cuarzo, pirita, plomo y carbonato de calcio. El ingeniero de minas aplicaba sus conocimientos y una serie de instrumentos para determinar la calidad de las vetas y el lugar a trabajar. Algo más La mina cuenta con una serie de leyendas e historias que se han tejido a lo largo del tiempo: apariciones de duendes malos, buenos o traviesos. Finalmente, le recomiendo visitar el museo de Medicina Laboral (cerca del templo del Señor de los Mineros), que conserva equipo, instrumental médico y unidades de atención. Encontrará información sobre las enfermedades propias de los mineros y su tratamiento. Para ampliar el conocimiento sobre el tema es pertinente la lectura de Centro Cultural Nicolás Zavala, Museo de Medicina Laboral, coedición del Archivo Histórico y Museo de Minería y Conaculta-Fonca. Nadie como los mineros para transmitir las vivencias de su trabajo. Buen viaje.
www.revistavertigo.com/videogaleria2.aspx |
![]()
|
08:11:Choca patrulla contra negocio en Viaducto
|
|
08:10:Aumenta desfogue en presas de Tabasco
|
|
18:11:Diálogo entre fuerzas políticas
|
|
18:07:Rescatan a 180 indocumentados
|
|
18:06:Mayores recursos para fortalecer a México<
|
|
18:04:Exposición cultural en San Lázaro
|
|
18:02:Urge Cofepris a cumplir la ley antitabaco
|
|
17:51:Presentan programa alternativo de educació
|
|
17:43:Mayor ingreso incrementa el bienestar emocional
|
|
17:40:Más recursos para la educación
|
|
|
Ver mas
|
|